Nadar en la piscina tiene ventajas:

  • El agua calentita y sin olas
  • Puedes controlarte los tiempos
  • Es más fácil preparar sesiones específicas con objetivos concretos
  • Mantiene tu mente despierta: practicas el cálculo mental y azuzas tu imaginación, buscando maneras de no descontarte

Seguro que se te ocurren más. (Y también unos cuantos inconvenientes, de ellos tal vez hable otro día…)

En cuanto a los tiempos, saber cuán rápido nadas entrenando no siempre te sirve para una travesía: uno se crece con la competición, a ese le pueden la presión o los nervios, el otro no lo da todo en los entrenamientos… Para saber dónde estás exactamente es una buena idea ir a una competición de 1.500 metros en piscina, o incluso una de 3.000 o 5.000 (sí, también las hay; como esta). Te servirá para tener dos cosas:

  1. Una referencia objetiva de tiempos
  2. Una marca oficial

Y es que siempre es bueno hacerte a la idea del ritmo de nado que puedes aguantar durante 25 minutos, con la presión de la competición (aunque esa te la pones tú). Una vez tengas tu tiempo, puedes calcular más o menos las correspondencias: piscina larga/corta, en el mar, con neopreno… Y en cuanto a la marca, en muchas travesías te piden una mínima – que tiene que ser acreditada por una Federación, y muchas veces con menos de 3 años de antigüedad.

Desde luego hacerte 30 largos en piscina de 50, sacando los higadillos por la boca, no es lo más divertido del mundo. O sí, depende de cómo te lo tomes… Y aún menos un 3K o un 5K. Pero a veces es necesario, en función de tus metas para la temporada. También te puede servir para planificar tus entrenamientos en las semanas anteriores, y motivarte con ese objetivo concreto.

En cualquier caso, con estas ideas en la cabeza (y también, por qué no, para pasar un buen rato juntos), una delegación del equipo RadikalSwim participamos la semana pasada en el Open Másters de fondo del CN Mataró. Una competición excelentemente organizada, en una piscina privilegiada a pie de playa, a la que el sol hizo justicia con un fantástico día primaveral. La guinda la pusieron los organizadores, con barra libre de fresquísimas manzanas y unos cuantos bizcochos caseros para recuperar fuerzas. El único pero: la presencia constante del espejo azul del mar a nuestra espalda, tentándonos, y al que por falta de tiempo no pudimos honrar.

Aquí parte del equipo: Sandra, Joan, Jorge, Marc, Marta, Alex, Gerard, Gustavo. Es difícil juntar a todos para la foto…

La competición en sí no dio para mucho: calentar poco, esperar mucho, algo de nervios, lanzarse al agua, contar hasta 30 apretando los dientes, animar a los compañeros.

(En la tele local hicieron un vídeo-resumen.)

Ahora toca valorar los resultados. Una de las cosas buenas que sacas es una tabla como esta:

Resultado de la prueba

Pero ¿qué son tantos números? Muy fácil:

Resultado de la prueba, para despistados

Así puedes ver varias cosas:

  • Si has nadado a un ritmo consistente durante toda la prueba
  • Cuántos metros te costó estabilizarte en ese ritmo
  • Si saliste demasiado alegre en los primeros 100, o demasiado conservador
  • Si te guardaste demasiado para el final

De todo ello podrás concluir el margen de mejora que tienes: no solo en aumentar tu velocidad, sino también en ser consciente del ritmo al que nadas y el esfuerzo sostenido que puedes mantener. Además aprenderás cosas sobre tu estilo; sobre todo hacia el final, cuando vas siendo consciente de todo lo que haces mal cuando nadas cansado:

  • Das pocos o pies, o los das de manera que te desequilibran
  • Tu técnica de rolido no es buena
  • Tu postura no es del todo hidrodinámica: cabeza demasiado alta, espalda curvada, piernas caídas…
  • En el recobro, tus brazos van a su aire
  • Cruzas los brazos por delante de la cabeza
  • Tus volteretas son manifiestamente mejorables

Este último punto es importante. Tendemos a pensar que para nadar en el mar no necesitamos saber dar bien la voltereta, ni adoptar una buena posición hidrodinámica tras darnos impulso en la pared (brazos adelante, hombros tensos, cabeza escondida…). Y es cierto. Pero aprender a hacerlo bien te ayudará a ser consciente de tu posición en el agua y controlarla, y por tanto saber en qué y cómo la puedes mejorar cuando nadas. Y no olvides que una buena posición es la que reduce la resistencia al avance, mejorando por tanto la eficiencia y la velocidad.

Puedes aprovechar la competición para que alguien te grabe o te haga unas cuantas fotos; así podrás analizar qué haces bien y qué no. Termino con varias de las que hicimos nosotros.

(Imágenes por el autor y por Gerard Alemany @GerAlemany. La imagen de portada es el cartel de la competición, por el CN Mataró.)


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2 respuestas a “1500 en piscina para mejorar en el mar

    1. Gracias Jorge!
      Las competiciones en piscina suelen ser aburridas (y más las de 1500, con las series durando media hora!), excepto si vas con amigos y puedes amenizar la espera. ¡A ver cuándo repetimos!!

      Me gusta

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