Quien más quien menos, en estas fechas nos hacemos un calendario con las travesías que queremos nadar en verano. ¡Hay tantas! Algunos filtros a la hora de escoger pueden ser las fechas, la distancia, el precio, o las zonas en las que nos gusta (o no nos gusta) nadar. Muchas ni siquiera me planteo nadarlas, porque no me dejan hacerlo sin neopreno.

O porque piden estupideces cosas incongruentes. Me explico.

En unas de las más conocidas por estos lares, dice la normativa:

El neopreno de natación sigue siendo altamente recomendado. De todas maneras, podrán nadar sin neopreno aquellos nadadores que presenten el formulario demostrando que son capaces de nadar 2 horas sin neopreno con el agua a menos de 17ºC. (…). Si la temperatura del agua estuviera por debajo de los 17ºC la organización se reserva el derecho de obligar al uso de neopreno.

Este es el formulario en cuestión

E insisten con ese reglamento, no solo para una travesía de 12 km (que serían unas 4 horas en el agua), sino también para las de 6 y las de 4 km (apenas 1h 15min).

La normativa FINA

Muchos organizadores se acogen a la normativa FINA (la Federación Internacional de Natación), que dice básicamente en relación al neopreno (apartados BL 8.4 y 8.5):

  • No permitido si el agua está a más de 20ºC
  • Obligatorio si a menos de 18ºC
  • Opcional con el agua entre 18 y 20ºC

Además se especifica que el neopreno debe cubrir completamente torso, espalda, hombros y rodillas.

La normativa lleva en vigor desde 2017. Es independiente de la distancia: lo mismo para la carrera de 10 km (los pros tardan 2 horas en hacerla) que para una de 1500 m (15 minutos).

Con un poco de aclimatación, nadar a 18ºC sin neopreno no es nada del otro mundo. Pero, bien entendido, ¿quién va a renunciar a él, cuando tus rivales lo van a llevar y tú saldrás, por tanto, 5 minutos después de que empiece la prueba de 10 km?

El riesgo de hipotermia ya está salvado con otro artículo, el que dice que las competiciones no pueden realizarse con el agua más fría de 16ºC, ni mas caliente de 31ºC. Siendo la hipotermia peligrosa, peor es el calor: en 2010, Fran Crippen murió durante la carrera de 10 km de la Copa del Mundo en Emiratos Árabes, debido a la alta temperatura del agua. En fin, es una normativa que merece un post aparte, sobre todo porque ellos mismos se la pasan por el forro cuando les conviene. 31ºC es demasiado caliente: probablemente esté estudiado no para la seguridad de los nadadores, sino para que la FINA pueda hacer caja en el golfo Pérsico…

(Nota curiosa: buceando en la normativa para bañadores, descubro que en el apartado BL 8.8 se dice:

Los bañadores masculinos para natación sincronizada no se extenderán por encima del ombligo ni llegarán a la mitad del muslo (N. del T.: no más largos que un boxer). Los hombres no llevarán maquillaje. Se permite la gomina. Se permite bigote.

Pero estábamos hablando del agua fría fresca. En otras travesías adaptan la normativa FINA, con un criterio bastante sui generis y restrictivo:

En alguna travesía en la que aseguran que el neopreno es obligatorio he preguntado directamente, y no me han puesto pegas si saben que el agua estará caliente (por las fechas en que se nada).

En cualquier caso me molesta tener que rellenar un formulario, tener que justificarme; y también la razón por la que se pide, la incongruencia que se esconde detrás.

Un neopreno no es un salvavidas

El neopreno tiene varias ventajas:

  • Es imposible hundirse con él puesto
  • Te cansas menos (no tienes que gastar fuerzas en flotar; la diferencia es abismal con mala mar y olas de frente, cuando al caer en el valle de la ola te pasa la siguiente por encima)
  • Vas más rápido; por tanto a igualdad de esfuerzo tardas menos en llegar (y como has nadado menos rato, lógicamente llegas menos cansado al final)
  • No coges frío; el frío hace que vayas más lento (porque los músculos se agarrotan), con lo que volvemos al punto anterior

Pero es como follar con condón…

Por todo ello, nadar con neopreno es más seguro. Eso no lo convierte en un salvavidas.

Pero los organizadores de travesías lo usan como medida de seguridad. Es comprensible que lo hagan, cuando tienen a 200, 300, 600 nadadores en el agua. El reverso está en que cada verano vemos a docenas de nadadores que se lanzan alegremente a hacer travesías de 4, 5, 7 km… sin estar preparados.

La organización de la que hablaba en el tercer párrafo dice en sus normativas, respecto a la forma física:

Podrá participar cualquier persona (…) que se encuentre en estado óptimo de salud y convenientemente entrenada para la realización de la prueba. (…) Aceptar el descargo de responsabilidad y la declaración de aptitud física que aparece en el formulario de inscripción.

Ningún certificado médico garantiza que el examinado esté en forma para nadar tres horas.

En las travesías largas organizadas bajo paraguas de las federaciones se suele pedir un tiempo mínimo (acreditado oficialmente); se hace para evitar que la prueba se alargue demasiado, facilitar la logística, reducir costes. Otra táctica en muchas travesías largas (más de 10 km) es hacer nadar en grupo; o bien se marcan tiempos de corte. Un tiempo habitual para el grupo lento suele ser de 2 minutos los 100 m, que no está nada mal en el mar; normalmente con la coletilla “podrá ser descalificado el participante que perjudique el ritmo del grupo”).

Hay casos concretos más imaginativos. En Las Calmas (18 km) piden para apuntarse “acreditar la participación en alguna travesía de al menos 5.000 metros” en los dos años anteriores. Y en la Batalla de Rande: “Es responsabilidad del nadador ser apto para realizar la prueba, es decir, gozar de buena salud en general, así como tener el nivel suficiente de preparación física, técnica y mental para afrontar una prueba de natación de 27 kilómetros en el mar”.

Pero nunca piden un certificado con “testigos”. Tal vez los organizadores piensen que el neopreno es garantía suficiente… Y eso es lo que me mosquea de tener que entregar un papel firmado: el agravio que supone frente a que no nos lo pidan para dejarnos nadar, siempre que lo hagamos vestidos de negro.

Yo solo quiero nadar sin que me cuestionen.

(Imagen de portada, libre de licencia, por Martin Sattler en Unsplash.)


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3 respuestas a “Nadadores sin neopreno, esos marginados

  1. Cojonudo el artículo.Yo soy de las de sin neopreno.El año pasado en octubre me tuve que retirar de una travesía porque me ahogaba, pero es que el 90%de los nadadores lo llevaban.No hice caso de mis sensaciones en el agua.No se nadar con neopreno.Mi grasa y mi culo ya me hacen flotar.

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    1. Yo digo lo del neopreno con la boca pequeña, porque la verdad es que en el Mediterráneo no tiene demasiado mérito…
      Lo de las sensaciones es importante, porque parece que con el neopreno llevas un salvavidas, y te olvidas un poco de que eres tú quien debe esforzarse no solo en nadar, sino por mantenerte a flote.

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